Comentario sobre la Lección de la Escuela Sabática para la semana del 14 al 20 de abril, 2007
por Desmond Ford
(Traducido por Carlos Enrique Espinosa)
Estoy en total acuerdo con muchas de las ideas de la presente lección de la Escuela Sabática. Sin embargo, después de haber definido correctamente el significado bíblico de "profeta", el resto de la lección deja de lado esa definición y se centra en un solo aspecto de la profecía, a saber, el elemento predictivo.
En la página 30 de la lección [en inglés] se describe en forma correcta al profeta como alguien "autorizado para hablar en nombre de otro". El pasaje de Génesis 20:7 nos presenta a Abraham como profeta, a pesar de que su labor no fue predictiva. Lo mismo se puede decir de la mayor parte de los profetas. Según Jesús, Juan Bautista fue el más grande entre ellos, pero su mensaje central no fue una predicción sino un mensaje ético, si bien lo predictivo no fue dejado de lado.
1 Corintios 14:1,39, insta a los cristianos a procurar el don de profecía, y el contexto de los capítulos 12 al 14 muestra que el don de profecía estaría siempre en la iglesia, tanto como la fe, la esperanza y el amor, de los que se dice que "permanecen" (13:13). Así, si Pablo hubiera escrito esta lección de la Escuela Sabática, habría incorporado de buena gana muchas de las cosas que allí encontramos, pero su énfasis habría sido bastante diferente.
A. G. Daniells, quien fuera presidente de nuestra iglesia, dijo que durante la Reforma "muchos de los dirigentes espirituales de la época creían sinceramente que el Señor se había revelado a ellos en visiones y que les hablaba mediante sueños". También nos expresa su convicción de que durante los años posteriores a la Reforma "el don profético apareció
en diversas oportunidades y en varios lugares" (El permanente don de profecía, 221, 228, en inglés).
En el Nuevo Testamento, el profetizar se refiere mucho menos a predecir acontecimientos que a exhortar y explicar las verdades cristianas. Y no hay evidencia de que esto último requería siempre de fenómenos visionarios. Los siguientes pasajes deberían ser estudiados atentamente si queremos entender el propósito de Dios para nuestro tiempo al otorgarnos este don: Joel 2:2830; Hechos 2:17,18; l Tesalonicenses 5: 1922; Romanos 12:6; y l Corintios 14. Según lo que afirma Pablo en 1 Cor. 14:1, 39, el don de profecía está potencialmente disponible para todos los creyentes y debería ser procurado ardorosamente.
Ha sido tradicional entre nosotros considerar que las predicciones de la Biblia se aplican a una de las venidas de Cristo, ya sea la primera o la segunda. Vea en esta lección el uso de Génesis 3:15; Daniel 2; Mateo 24; y Lucas 21. Este enfoque, sin embargo, es inadecuado. Los mensajes de la Biblia tenían un significado inicial para aquellos que los recibieron primero, luego un mensaje continuado a través de los tiempos, y a menudo un significado final para el fin de la historia del mundo. De este modo, Génesis 3:15 tuvo su primer cumplimiento en el conflicto entre Caín y Abel, luego, una aplicación continuada a lo largo del Antiguo Testamento a medida que los conflictos de Israel fueron registrados, y finalmente una aplicación escatológica, tanto para la primera venida de Cristo como para la segundaes decir, tanto para la escatología inaugurada como para la escatología consumada. Todos deberían leer los comentarios de nuestro Comentario Bíblico Adventista sobre Isaías 7:14 y su énfasis en el sentido apotelesmático de ese versículo.
Durante mucho tiempo Daniel 2 fue entendido por los judíos como que señalaba a aquellos poderes que los amenazarían antes de la venida del Mesías, y que a veces casi los harían desaparecer de la faz de la tierraBabilonia, Medo-Persia, Grecia, y los seléucidas (particularmente en el tiempo de Antíoco Epífanes). Sólo después que los romanos llegaron a Palestina se reconoció que el cuarto imperio del sueño de Nabucodonosor tenía una doble aplicación.
Quienes dudan de este testimonio de la historia judía deberían reconocer que cada profecía de Daniel no sólo extiende y desarrolla a la que le precede sino que la profecía final, la de Daniel 1112, gira principalmente en torno a la explotación tiránica de los seléucidas y del Anticristo final tipificado por ellos. De este modo, los dos últimos capítulos de Daniel expanden el significado de Daniel 2. Los arteros ataques de Antíoco contra Israel y su templo fueron repetidos por Roma de una manera más temeraria, y el capítulo 13 del Apocalipsis señala un cumplimiento final que aún no ha llegado.
El folleto de la lección mantiene un error antiguo cuando sugiere que el aumento del conocimiento predicho en Daniel 12:4 se refiere a la multiplicación del conocimiento secular y científico de nuestros días. El versículo mismo, por el contrario, indica que el conocimiento que aumentaría es el que se relaciona con la comprensión del libro sellado de Daniel.
En cuanto al sermón del Monte de los Olivos, nos da un panorama general del curso de la historia en los lugares donde el evangelio ha sido proclamado. Los elementos escatológicos centrales de los problemas mundiales, el antídoto ofrecido por el evangelio, las falsificaciones religiosas, la guerra en torno al evangelio, y los juicios divinosestas son las piezas del ajedrez de la historia.
Esta gran profecía bosqueja el futuro de la iglesia en términos de la pasión cercana de Cristo. El cuerpo sufriría las mismas aflicciones, los mismos juicios, los mismos antagonismos que su Cabeza. Las palabras clave del discurso son "hora", "velar" y "traición", las mismísimas palabras que se destacan en los capítulos del Evangelio que registran las últimas veinticuatro horas de Cristo.
Estoy agradecido de que la lección haya llamado nuestra atención hacia la gran profecía mesiánica de Isaías 52:1353:12. En tanto que el término siervo es aplicado a Israel en los pasajes anteriores de Isaías, en especial al remanente fiel de la nación, este pasaje distingue cada vez más al único "siervo" de Yahvé que cumpliría TODA la voluntad de Dios, el Dios-Hombre, el Mesías. Quienes dudan de esta aplicación deberían solicitar como préstamo ínter bibliotecario el gran libro de Christopher R. North, El Siervo sufriente en el Déutero Isaías. North pasó cuarenta años estudiando este pasaje, y su libro muestra de manera concluyente que la aplicación mesiánica es la única que soporta todas las pruebas. Este pasaje ha llevado a Cristo a muchos ateos, y ha generado una fe absoluta en las Sagradas Escituras.
Es verdad que el cumplimiento de las profecías bíblicas fortalece nuestra fe, como lo señala la lección. Pero es aún más importante comprender que son los puros de corazón los que ven a Dios, y que sólo los que anhelan guardar todos sus mandamientos tendrán la certeza de la confianza gozosa en la revelación divina de la verdad (Mat. 5:8; Juan 7:17).
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