¿Tiene sentido el "continuo"?
(El santuario y el cuerno pequeño)


Comentario sobre la Lección de la Escuela Sabática para la semana del 2 al 8 de septiembre, 2006

Por Robert J. Wieland
(Traducido por Carlos Enrique Espinosa)
Por falta de un clavo se perdió la herradura,
Por falta de una herradura se perdió el caballo,
Por falta de un caballo se perdió el jinete,
Por falta del jinete se perdió la batalla.
—Atribuido a Benjamín Franklin (1738)

Cerca del centro neurálgico de la doctrina del santuario que dio origen a la Iglesia Adventista del Séptimo Día, se halla el pequeño detalle profético del "continuo", en Daniel 8, 11 y 12, donde aparece cinco veces.

Los pioneros defendieron una idea clara y convincente sobre el continuo. La lección 11 de este trimestre promueve un punto de vista alternativo, denominado "nuevo" punto de vista, sin poner en conocimiento de los lectores que existe un punto de vista "pionero".

El "clavo de la herradura" es el abandono de lo que Elena de White llamó "la correcta comprensión del continuo" (Primeros escritos, 75). La falta de este "clavo" ha sido el factor decisivo para que algunos eruditos y dirigentes importantes hayan renunciado a la doctrina del santuario e incluso hayan dejado la iglesia.

El nuevo punto de vista sobre el "continuo" de Daniel 8:11–13 propone que el ministerio sumo sacerdotal de Cristo en su santuario celestial fue "usurpado" por el papado. (Parece plausible, salvo que uno recuerda que Cristo "es sacerdote para siempre", y que "permanecepara siempre [y] tiene un sacerdocio inmutable" [Heb. 7:21–24, énfasis agregado]).

El continuo es un asuntito sencillo.

En hebreo es una frase, ha tamiz (el continuo), un adjetivo que aquí funciona como sustantivo. En ningún otro lugar entre las profecías bíblicas aparece como sustantivo, con el artículo el (la palabra "sacrificio" no se encuentra en el texto original hebreo, y Elena de White concordaba con la idea de que los traductores no deberían haberla agregado [Primeros escritos, 74–75]).

En Daniel 11:31 ha tamid se transforma en un poder militar que es quitado a fin de poner "la abominación desoladora". En Daniel 12:11–12 se lo carga con dos profecías históricas temporales, de los 1.290 y 1.335 años literales, respectivamente (compárese con el principio de "año por día"). No resulta seguro asumir la tarea de explicar ha tamiz, como lo hace nuestra lección, a menos que tomemos en cuenta esas profecías temporales. De lo contrario, la identidad de ha tamiz queda en un limbo bíblico. Nuestro Comentario Bíblico Adventista reconoce que el fracaso en aclarar estas dos profecías temporales deja al nuevo punto de vista en problemas (4:881).

El así llamado "punto de vista antiguo" fue sostenido por la iglesia desde sus comienzos en 1844 hasta fines del siglo XIX. El pionero de esta interpretación fue Guillermo Miller. Ha tamiz era entendido como el paganismo arrogante. Su característica de exaltación propia, que caracterizaba a los imperios de Daniel 2 y 7, fue asumida, exaltada, y absorbida por el papado.1 Elena de White declara que el paganismo fue "incorporado en la fe y adoración de la Iglesia Católica Romana" (El gran conflicto, 50).

El nuevo punto de vista fue propuesto en torno al fin del siglo por L. R. Conradi, que se oponía con entusiasmo al mensaje de 1888. Rechazó el punto de vista de los pioneros y también, en el proceso, el mensaje del tercer ángel. Terminó en la Iglesia Bautista del Séptimo Día, con la que siempre simpatizó.

Uno de los primeros en aceptar su nuevo punto de vista fue E. J. Waggoner, que se estaba retractando de su posición de 1888. Luego siguió A. T. Jones, que también estaba en declinación. A ellos se unieron W. W. Prescott y A. G. Daniells; este último fue convertido por Prescott y luego fue presidente de la Asociación General. Incluso Guillermo White fue ganado para este punto de vista. Entre ellos "evangelizaron" a nuestros ministros de Norte América, ante el pesar de Elena de White. Existe un manuscrito tardío, de 1910, en el que la hna. White desaprueba en forma severa la difusión del nuevo punto de vista.2

Dicho en forma simple, notamos lo siguiente:

  1. El hebreo de Daniel 8:11 no dice que el continuo fue quitado por el "cuerno pequeño". Esta traducción errónea se originó en el prejuicio de los traductores de 1611 de que Antíoco Epífanes era el "cuerno pequeño". Por el contrario, el continuo fue "exaltado", "ensalzado" (heb. rum); "absorbido" podría ser una buena traducción, de idéntico significado que la palabra de Elena de White incorporado, que ella usó para describir el proceso histórico predicho por rum en cuanto a que el romanismo "exaltaría" al paganismo en sus doctrinas (El gran conflicto, 50). Esta infiltración teológica del paganismo dentro de la iglesia Cristiana se convirtió en un "paganismo bautizado".
  2. El papado hizo cualquier cosa con el ministerio sumo sacerdotal de Cristo, ¡pero no lo elevó ni lo exaltó!
  3. Daniel 11:31 describe la remoción militar y política del paganismo como amenaza para el poder del papado emergente. El lenguaje aquí se refiere a la fuerza militar, y no a asuntos teológicos.
  4. Daniel 12:11–12 detalla los periodos de tiempo desde la remoción del paganismo como poder político en Europa (508 D.C., de acuerdo con la comprensión de los pioneros) hasta el final de los 1.260 años de la profecía, y pronuncia una "bendición" especial para todo aquél que llegue hasta el fin de los 2.300 años de la profecía. Este era el punto de vista adoptado por los Adventistas del Séptimo Día en el siglo XIX en forma unánime.3 Aquellos pioneros que vivieron hasta el siglo XX, incluyendo a la mismísima Elena de White, se opusieron vigorosamente al nuevo punto de vista.4
  5. El Nuevo Testamento declara de la manera más enfática la perpetuidad del ministerio sumo sacerdotal de Cristo, haciendo imposible que alguien lo remueva o le ponga fin (Heb. 7:24–25). Era una idea detestable para los pioneros que algún poder terrenal invadiera el santuario celestial y pudiera destronar al Señor Jesús de su ministerio.
  6. Durante toda la Edad Oscura, Dios tuvo un pueblo verdadero que a menudo observaba el sábado y cuya fe en Cristo incluía su obra como Sumo Sacerdote, que ellos sabían no podía serle quitada. Entre éstos estaban los Valdenses. En tanto que el papado no cambió realmente el sábado sino que sólo "creyó" o "pensó" hacerlo (Dan. 7:25), el continuo no tiene que ver con algo que fuera "pensado". Sea lo que fuere, el continuo fue realmente "elevado" o "exaltado" y no solamente "pensado" o "creído".
  7. Ningún erudito, ministro o laico adventista del Séptimo Día que tenga alguna información sobre este punto de vista de los pioneros ha abandonado la doctrina del santuario. Como se ha señalado, Ford afirma que "el nuevo punto de vista" fue el factor inicial para que mucha gente sí lo hiciera.5
  8. Tanto Waggoner como Jones perdieron el rumbo por aceptar el nuevo punto de vista de Conradi. En una carta del 22 de noviembre de 1909, Waggoner recuerda lo siguiente: "Primeros escritos está de parte del punto de vista antiguo de la manera más clara y decidida. O. A. Johnson muestra claramente que los Testimonios sostienen el punto de vista enseñado por Smith." Al darse cuenta de esto, él dice que simplemente perdió su confianza en Elena de White. Desde entonces, se apartó de sus creencias Adventistas del Séptimo Día. Por su parte, Jones se confundió después de abrazar de manera semejante, en 1905, el nuevo punto de vista (el de Conradi) en su libro El camino consagrado hacia la perfección cristiana (99–100, edición original).

Con respecto a la purificación del santuario y el cuerno pequeño de Daniel 8, podemos concluir que el mensaje adventista del Séptimo Día reposa sobre bases lingüísticas y contextuales sólidas, y sobre verdades históricas. Nuestros pioneros fueron el primer grupo que valoró la importancia de la profecía de Daniel 8. (La interpretación judía de que el cuerno pequeño es Antíoco Epífanes ha sido un error desde el tiempo de los Macabeos).

Nuestro nuevo punto de vista sobre el continuo es un apéndice lógico de la posición que sostiene a Antíoco Epífanes. Las inconsistencias de este nuevo punto de vista han contribuido a que Daniel sea casi un tópico tabú en muchos púlpitos y aulas adventistas. En este vacuum han caído las afirmaciones de Cottrell y Ford de la ilegitimidad adventista en el terreno profético-bíblico.

Guillermo Miller tuvo una comprensión del continuo que lo protegió de sus oponentes adeptos a Antíoco, capacitándolo para mantener su posición frente a ellos. Así, el punto de vista de Miller sobre el continuo, a pesar de ser un detalle trivial en sí mismo, el "clavo de la herradura", fue parte integral del establecimiento del mensaje Adventista del Séptimo Día. Elena de White dice que vio "en relación con el ’continuo’ (Dan. 8:12) que…el Señor dio el punto de vista correcto a aquellos que dieron el clamor de la hora del juicio. Cuando había unión, antes de 1844, casi todos eran unánimes en el punto de vista correcto acerca del ’continuo’" (Primeros escritos, 74–75).

El mensaje de Waggoner y Jones de 1888 estableció la idea peculiar de los adventistas sobre la purificación del santuario, con una luz clara y racional. Iluminó una idea peculiar de la justificación por la fe, que ensalzó a la ley en relación con una gracia mucho más abundante. De esta manera, estableció la confianza en el destino de la Iglesia Adventista del Séptimo Día y prometió iluminar la tierra con gloria.

Notas y referencias

1. El verbo hebreo rum se ha traducido con frecuencia de manera incorrecta como "quitar", pero siempre significa "ensalzar", "exaltar" (véase 4:37; 5:19, 23; 11:36).
2. Manuscrito Liberado Nº 1425.
3. Véase Urías Smith, Daniel y Apocalipsis; y S. N. Haskell, La historia del profeta Daniel (este escritor publicó un modesto panfleto, ¿Hemos seguido las fábulas fraguadas hábilmente?)
4. Su testimonio de 1910 (Mensajes selectos 1:164–68) se oponía a la controversia pero no apoyaba al nuevo punto de vista. El silencio era elocuente, porque la amarga controversia distraía las mentes de la ganancia de almas. El testimonio de la hna. White daba lugar a que la verdad emergiera de nuevo cuando fuera importante en el futuro.
5. Desmond Ford, El día de la expiación y el juicio investigador (Manuscrito de Glacier View), (Casselberry, Florida: Euangelion Press, 1980), 47, 48, 65, 66, 79ss, 129, 195, 196. Se puede incluir a los siguientes personajes clave: A. F. Ballenger, W. W. Fletcher, Harold Snide, R. A. Grieve, Robert Brinsmead, Earl Hilgert, y Raymond Cottrell.

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