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por Timothy Puko [2]
Muchas de las quejas que salen a la superficie tienen que ver con el empeño con que algunos administradores tratan de crear un sistema corrupto, según Richards y otros. De acuerdo con ellos, los campos fueron hechos misiones no porque no estaban a la altura de las normas requeridas para ser asociaciones, sino porque de esa manera los dirigentes de campo podían ser nombrados por la administración de la Unión y la División, en vez de ser votados por los miembros de las iglesias locales. Estos dirigentes entonces consolidan más aún su poder haciendo presión sobre los pastores locales para que alcancen blancos exorbitantes de bautismos, a menudo animándolos a alcanzar sus blancos fraudulentamente. Los que alcanzan sus blancos son recompensados ampliamente tanto profesional como financieramente. Los que no los alcanzan, o se quejan del sistema, como lo explica Richards, son amenazados con la perdida de beneficios o del puesto.
"La ganancia de almas se convirtió en la manipulación de cifras, y los pastores que no pueden mantenerse al día con los requisitos del nuevo sistema, son ridiculizados y se les hace sentir indignos de su vocación", es lo que Richards dice en una carta enviada a los oficiales de la Conferencia General.
Bajo la presidencia de Luis Gonzalez en la década de los 90, a los pastores de la Unión Centroamericana del Sur, dice Richards, se les asignaba anualmente una cuota de bautismos. Si un pastor no alcanzaba su cuota, generalmente de unos 150 bautismos, el número de bautismos en que había quedado corto era añadido a la cuota del año siguiente. Si no alcanzaba su nuevo blanco, se le quitaban días de vacaciones y era ridiculizado en las reuniones de obreros.
Este sistema, como bien puede suponerse, estimulaba la creación de números ficticios de bautismos por parte de los pastores, nos dice Marín en castellano auxiliado por la traducción de Richards. Marín nos dice que era bien conocida la práctica de dar comida y ropa a costarricenses no adventistas a fin de conseguir el número de su Seguro Social que podía entonces ser usado en certificados bautismales. Además doctrinas básicas del adventismo eran diluidas para hacer el ingreso de nuevos miembros más fácil, dice Marín.
Leito admite haber oído de uno o dos casos en que pastores informaron bautismos antes de que las personas hubieran sido bautizadas, pero añade que esos pastores han sido despedidos. Insiste no tener noticia de que se haya estado inflando los números de bautismos más o menos sistemáticamente bajo la dirección de Luis Gonzalez y añade que Luis Gonzales, después de todo, ya no es más el presidente de la Unión.
La situación vino a su clímax después de que algunos pastores se reunieron con Leito cuando se llevaban a cabo investigaciones previas a la reunión especial celebrada en enero del 2006. Algunos de los pastores presentes, leales a Gonzalez, fueron a decirle a éste quienes habían hablado en contra él en la reunión con Leito, dice el mismo Leito. Los que habían hablado confiando en la confidencialidad de la reunión, fueron víctimas de represalias por parte de Gonzalez. A causa de esto, y de otras maniobras administrativas de mano fuerte, después de la reunión especial de enero, se le pidió la renuncia a Gonzalez. Según Leito, "los pastores de todo el país vivían con miedo de que algo que habían hecho o habían dicho fuera a ser usado contra ellos más tarde". Leito piensa que el problema ha sido identificado y se ha resuelto. Por lo tanto considera que Richards y otros críticosespecialmente aquellos en los Estados Unidosson conspiradores ociosos.
"Varios de nuestros pastores que ahora trabajan en los Estados Unidos no se fueron porque tenían problemas con la iglesia. Se fueron por razones económicas, por mejores salarios, por mejores condiciones de trabajo", dice Leito. "He dicho ya muchas veces que si un pastor se va a trabajar a Haití y tiene quejas contra la iglesia, a tal pastor le voy a prestar atención".
Otra vez, la renuncia forzada de Gonzalez, si bien recibida con júbilo, no ha dejado de despertar el escepticismo y explicaciones de que es la ofrenda de un chivo expiatorio. Aparentemente los problemas básicos persisten, especialmente en lo que se refiere a los Perla, una familia con muy buenas conexiones en la División. Algunos Perla y sus parientes ocupan puestos claves en la administración de la División, incluyendo al secretario de la División Juan O. Perla y la presidenta de la universidad Herminia Perla. La universidad se ha convertido en la evidencia clave usada por los que desean demostrar cómo la lealtad absoluta requerida de los obreros por los administradores ha creado un sistema administrativo corrupto.
Daniel Scarone es actualmente el coordinador de ministerios hispanos en la Asociación de Michigan en los Estados Unidos. De 1992 a 1996 fue profesor de teología en la Universidad Adventista Centroamericana. Según él, durante los dos últimos años de su estadía en Costa Rica la situación se hizo insoportable. Juan O. Perla, el presidente de la Unión Centroamericana en aquel entonces y uno de los miembros de la junta directiva de la universidad, le pidió que acortara el programa de teología que él dirigía y que estaba aprobado por el Departamento de Educación de la Conferencia General. Scarone le contestó que no podía actuar en contra de las directivas de la Conferencia General.
"El presidente me dijo", dice Scarone, "No te hagas problemas. Haz como te decimos y si [los oficiales de la Conferencia General] te amonestan, diles lo que ellos quieren oír. Después de que ellos se hayan ido, sigue haciendo lo que te estamos diciendo que debes hacer. En otras palabras, me estaba diciendo que debía ser falso".
Cuando solicité que Perla me diera su versión de lo que había transcurrido, no recibí respuesta. Según Scarone, quien estaba en Costa Rica como obrero de ultramar, al atardecer del día en que la conversación mencionada tuvo lugar, él tomo la decisión de pedir retorno permanente tan pronto como terminara el año escolar. Dos otros profesores, entre ellos el director del departamento de teología, se fueron con él. Ese fue el comienzo del éxodo de obreros de Costa Rica.
"Me di cuenta que lo que querían era crear un sistema que les proporcionara pastores maleables para las iglesias, sin mayores conocimientos", dice Scarone. "Esa fue la razón por la cual el programa teológico fue desmantelado. Según entiendo, a estos nuevos líderes los llamaron despectivamente "pastorcitos". Si uno va a Costa Rica ahora no encuentra un solo pastor de experiencia a cargo de una iglesia. Todos son jovencitos sin mayores conocimientos y poca experiencia".
Una de las objeciones que la Comisión Acreditadora del Departamento de Educación de la Conferencia General tiene en contra de la universidad es la creación de un programa de teología no autorizado que gradúa estudiantes con el título de bachiller sin que hayan pasado el tiempo requerido en estudios académicos. Los que desaprueban el sistema argumentan que de esta manera la administración de la iglesia consigue jóvenes impresionables que son usados para reemplazar a los pastores con madurez que podrían estar dispuestos a confrontar los abusos administrativos.
Enrique Becerra, uno de los ex directores del Departamento de Educación que estuvo al frente de los equipos que visitaron la universidad para evaluar su acreditación, dice: "Puede que sea correcto, no lo sé. He oído esa explicación de varias fuentes, pero la considero una interpretación".
La interpretación oficial del origen del problema, la que es aceptada por el actual director del Departamento de Educación, C. Garland Dulan, es que las necesidades evangelísticas del país eran tan grandes que los administradores necesitaban pastores para suplirlas a la brevedad posible. "El crecimiento [de la membresía] excedía el número de los pastores que podía atenderla, no por que faltaban recursos para emplearlos, sino porque no había pastores disponibles", dice Leito. Al confrontar esta situación, la universidad implementó un programa de estudios teológicos que pone a los estudiantes en el campo como pastores y los trae de vuelta a las aulas por sólo un mes de estudios intensivos una vez al año, según Leito.
De acuerdo con Dulan y Becerra, la investigación de las causas de algún problema no es una responsabilidad, o parte del protocolo, del equipo que visita una institución con el propósito de evaluar su acreditación. "Nuestra investigación no considera por qué es que se está haciendo esto o aquello. Sólo considera si lo que se está haciendo está de acuerdo con lo que el gobierno o la iglesia han establecido. En este caso, no se estaba cumpliendo con los requisitos de ninguno de los dos", dice Dulan. "Nosotros no enviamos un equipo de investigaciones, sólo investigamos si es que los requisitos establecidos están siendo cumplidos. Fuera de esto, podemos tener preocupaciones personales solamente".
Dulan no dice si después de sus dos visitas a la universidad se quedó con preocupaciones personales. Siendo que ignora el idioma castellano, no le fue posible compenetrarse del ambiente y obtener impresiones del personal docente directamente, sus impresiones fueron formadas solamente por las reuniones oficiales que el equipo de acreditación llevó a cabo en el plantel, dice él. Su viaje más reciente fue en marzo del 2006 y él dice que, si bien la universidad no tuvo tiempo suficiente antes de la reunión administrativa de abril para implementar los cambios que se les había pedido, está en camino a su realización y puede ser que su acreditación sea re-instituida cuando la comisión de acreditación se reúna en octubre del 2006.
Hay quienes están de acuerdo con Dulan y Leito y creen que la situación, no solamente de la universidad sino también la de todo el país, está mejorando. El pastor Edwin López, un costarricense que es coordinador de ministerios hispanos en la Asociación de Idaho en los Estados Unidos, ha estado trabajando junto con Scarone y otros en la Division Norteamericana tratando de que se hagan cambios en Costa Rica. Los pastores que él conoce y parientes suyos que viven en Costa Rica le dicen que los administradores de la iglesia están actuando con más holgura, sin inmiscuirse tanto en los detalles.
Según López, "Los pastores no están usando las tácticas opresivas con que controlaban a los miembros en el pasado. Muchos pastores están tratando a sus congregaciones de una manera muy diferente. Las cosas han cambiado y las iglesias no son abusadas como lo eran antes. Pero la situación es la misma porque los mismos administradores están al tope de la iglesia".
Sigue diciendo López, "Los miembros, no solamente los de las áreas metropolitanas sino también los del interior del país, no confían en los dirigentes. Siendo que la iglesia fue herida tan profundamente, es difícil para la directiva y para las estructuras ganarse la confianza de los miembros. Ellos están allí, aman su iglesia, son fieles a las enseñanzas de la iglesia, pero eso no quiere decir que han recobrado la confianza en los líderes".
Hay nubarrones oscuros que amenazan a los dirigentes. Si bien algunos delegados de la reunión especial de enero conceden que ésta produjo cierta reconciliación, los oficiales del gobierno costarricense no piensan así. Dos de sus decisiones hechas públicas en abril lo dejan claro. Primeramente, la agencia que supervisa organizaciones financieras informó a los dirigentes de la iglesia que el fondo rotativo, que es usado para asegurar internamente las propiedades de la iglesia y para hacer préstamos para la compra de casas, automóviles, y otras cosas a sus obreros, es ilegal.
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