El santuario: la esencia del adventismo
por Norman H. Young
(7 de julio 2005)

La Iglesia Adventista parece tener más tolerancia para con los lapsos morales que para con dudas acerca de la interpretación de los 2.300 días de Daniel 8:14. ¿A qué se debe esto? Sin duda a que "la escritura que más que ninguna otra ha sido el fundamento y la principal columna de la fe adventista es Daniel 8:14".1 Arnold Wallenkampf declara: "El ministerio de Cristo en el santuario celestial en nuestros días" es la única "joya de verdad" no recibida de otra iglesia.2

Indudablemente, el santuario es nuestra única creencia peculiar. Dudar de esta creencia es conciderado como la negación de la validez de nuestros orígenes y de la autenticidad de nuestra experiencia de la mano guidadora del Señor en nuestro pasado. Cabe, entonces, preguntarnos cuál es la esencia de nuestra doctrina del santuario. Para contestar esta pregunta quiero primeramente hacer claro lo que no es la esencia de la doctrina del santuario.

La expiación

La doctrina del santuario está relacionada a la expiación, pero no es en sí la expiación. Este puesto de honor le pertenece exclusivamente a lo ocurrido en la cruz del Calvario en el primer siglo. Ningún proceso que comenzara en los cielos en el siglo diecinueve puede usurpar la posición privilegiada que ocupa el Calvario en la fe cristiana. Pablo estableció la agenda de toda nuestra predicación y enseñanza:. "He decidido conocer entre vosotros sólo a Cristo, y a éste crucificado" (1 Cor. 2:2).

En el capítulo anterior, Pablo declara haber sido enviado a proclamar el evangelio, y que lo hacía en forma sencilla, "de tal manera que el poder de la cruz de Cristo no se vuelva ineficaz" (1 Cor. 1:17). Nótese que aquí Pablo identifica la proclamación del evangelio con la predicación de la cruz de Cristo. No en balde declara: "No deseo jamás gloriarme excepto en la cruz de nuestro Señor Jesucristo" (Gal. 6:14).

Todas las palabras usadas en el Nuevo Testamento para hacer referencia a la redención están ligadas a la muerte de Cristo en la cruz. Ni su vida sin pecado, ni aún su resurrección, y seguramente tampoco su intercesión en los cielos están relacionadas terminológicamente a la redención expuesta en el Nuevo Testamento de la manera como lo está la cruz.

Arquitectura

La esencia del santuario tampoco tiene que ver con la arquitectura del santuario celestial. Elena White escribió: "Ninguna mente humana puede penetrar el misterio en el cual el Todopoderoso habita y trabaja".3

Sin duda, la mayoría de nuestros pioneros concibieron el santuario celestial como un edificio de dos habitaciones, y visualizaron que en 1844 Jesús pasó literalmente de la primera a la segunda. Pero esto no es la esencia de nuestra doctrina del santuario. Si nuestra peculiar "joya de verdad", como dijera Wallenkampf, es que nuestro Cristo resucitado pasó de un compartimento a otro, ésta resulta ser una insignificancia barata y tenemos un mensaje de poca importancia para los últimos días.

Por esta razón el "Documento de consenso" publicado después de la Jornada de Glacier View en 1980 hace referencia a la primera fase del ministerio celestial, en la cual "Jesús hace eficaz los beneficios de su sacrificio continuamente a favor nuestro", y a una fase final en la cual "tienen lugar el juicio, la vindicación y la purificación".4 Este documento no hace referencia alguna al paso de Cristo de un compartimento a otro.

Velos

La esencia del santuario celestial tampoco tiene que ver con velos. En el santuario celestial, ¿hay dos velos?, ¿un velo? o ¿ningún velo? ¿Pasó Jesús detrás del primer velo después de su ascensión y detrás del segundo en 1844? (Eso fue lo que nuestros pioneros enseñaron.) ¿O pasó detrás de ambos velos después de su ascensión? ¿O se trata de significados teológicos y no de números o posiciones literales?

Según el Documento de consenso, "el lenguage simbólico del lugar santísimo, ’detrás del velo’, se usa para comunicar la certeza de nuestro acceso directo, libre a Dios ([Heb.] 6:19–20; 9:24–28; 10:1–4)".5 Si esto es así, la Epístola a los Hebreos no debiera interpretarse como si diera los detalles de la arquitectura celestial. Ella sólo clarifica los beneficios provistos por la cruz de Cristo.

Tipos veterotestamentarios

La esencia del santuario celestial no es definida por los tipos del Antiguo Testamento, a menos que sean interpretatados por el Nuevo Testamento. Hebreos dice que Cristo se sentó o entró en el santuario celestial "después de haber hecho purificación por el pecado" (1:3) y "después de haber realizado la eterna redención" (9:12). Cristo entró delante de la presencia de Dios después de su ascención no para completar la expiación, sino porque ya estaba realizada.

Los tipos de la asperción de sangre en el Antiguo Testamento encuentran su antitipo en la cruz, no en ofrendas hechas en el cielo. La interpretación definitiva de la cruz es proporcionada por el Nuevo Testamento, no por los tipos del Antiguo Testamento. Es por esto que el Documento deConsenso declara que "él [Jesús] es la realidad simbolizada por los sacrificios del día de la expiación y todos los demás antiguos oficios sacerdotales".6

Fechas exactas

Finalmente, la esencia del santuario celestial no está en las fechas. El Documento de consenso reconoce que si bien la interpretación de días como años tiene apoyo bíblico, no está "explícitamente identificada [en las Escrituras] como un principio básico de la interpretación profética".7 Esta explicación dice mucho.

En la práctica, pocos adventistas le dan mucha importancia al año 1844. ¿Acaso algún adventista vive su vida cristiana consciente de una fecha? No sé de un credo o de otra denominación (a menos que sean los Testigos de Jehová) en toda la historia del cristianismo que haya establecido una fecha como prueba de discipulado. El Nuevo Testamento no se ocupa en calcular las sequencias de tiempo en el libro de Daniel. No lo hace con el tiempo, tiempos y la mitad de un tiempo del capítulo 7, ni lo hace con los setenta sietes del capítulo 9, ni con las 2.300 tardes y mañanas del capítulo 8, y tampoco con los 1.290 y 1.335 días del capítulo 12.8

El significado de la crucifixión no reside en la fecha cuando ocurrió. Los relatos evangélicos de la crucifixión fechan la muerte de Cristo en los años cuando Poncio Pilato era prefecto de Judea (26–36 d.C.). El Nuevo Testamento no se preocupa por ser más exacto. Asi como la importancia del Calvario no está en su fecha sino en su significado, de la misma manera la esencia de la doctrina del santuario no está en su fecha sino en su significado.

Contrariamente a lo que muchos adventistas con frecuencia han dicho erróneamente, la esencia de la doctrina del santuario no es la expiación en el cielo, ni sus compartimentos, ni sus velos, ni los tipos veterotestamentarios, ni una fecha. Si este es el caso ¿cuál es, entonces, su esencia?

La esencia de la doctrina del santuario

Lo condicional de la salvación

Nuestros pioneros pensaron que si aceptaban la idea de que la expiación había sido finalizada en la cruz, sólo los elegidos recibían perdón por sus pecados (Calvinismo), o todos lo recibían (universalismo). Al conectar a la expiación con el primer y el segundo compartimento del santuario creyeron haber encontrado una posición intermedia: En el primer compartimento se hizo expiación por todos, en el segundo se aplicaba la expiación sólo a aquellos "que han confesado y abandonado sus pecados".9 Esta manera de ver las cosas provee un valioso punto de vista, pero debe ser expuesta con cuidado a fin de no devaluar el significado del Calvario.

Referencias

1. Elena G. de White, The Great Controversy between Christ and Satan [El conflicto de los siglos entre Cristo y Satanás] (Oakland, Calif.: Pacific Press, 1980), 409.
2. Arnold Wallenkampf, "A Brief Review of some of the Internal and External Challenges to the Seventh-day Adventist Teachings on the Santuary and the Atonement" [Una breve reseña de los argumentos que han surgido interna y externamente contra las doctrinas advntistas del santuario y la expiación], en Arnold Wallenkampf y W. R. Lesher, eds., The Sanctuary and the Atonement [El santuario y la expiación](Washington, D.C.: Review and Herald, 1981), 582.
3. Ellen G. White, The Ministry of Healing [El ministerio de curación](Mountain View, Calif.: Pacific Press, 1909), 429, 48.
4. J. R. Spangler, ed., "Consensus Document: Christ in the Heavenly Sanctuary" [Documento de consenso: Cristo en el santuario celestial], Ministry (Oct. 1980): 16–18.
5. Ibid., 17.
6. Ibid.
7. Ibid., 18.
8. Las referencias en Apocalipsis 12:14 y 13:5 no especifican detalles ni calculan el tiempo.
9. J. H. Waggoner, The Atonement: An Examination of a Remedial System in the Light of Nature and Revelation in Two Parts [La expiación: Una investigación de un sistema remediador a la luz de la naturaleza y la revelación en dos partes] (Oakland, Calif.: Pacific Press, 1884), 198.

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