|
Controversial, desafiante, conmovedora, violenta,
emocionalmente fuerte, inspiradora de asombro y transformadora
de vidastodas estas palabras están acertadas, pero ninguna
de ellas hace justicia a la película La passion de
Mel Gibson. Esta no es una película más de tema histórico.
Probablemente es la película más importante jamás hecha de
la vida de Jesús.
Se han hecho muchas películas acerca de Jesús,
desde las primeras en blanco y negro. Hace algunos años se
estrenó La última tentación de Cristo. Recuerdo haber
escrito una reseña de ella para el periódico estudiantil de
La Sierra University. Lo que más me impresionó fue la manera
en que esa película dependía de desacuerdos con el relato
bíblico para poder presentar una narración atractiva. Hollywood
le dio sus halagos precisamente porque no tomaba en serio
el relato bíblico.
Recientemente se hizo un excellente video de
divulgación popular generalmente conocido como La película
de Jesús. Su presentación es muy sana y agradable. Se
procuró que fuera tan fiel al texto bíblico como posible.
Busca presentar toda la vida de Jesucristo de manera equilibrada.
La pasión del Cristo es muy diferente.
Producida y dirigida por una luminaria de la taquilla, Gibson,
esta película no es solamente el trabajo de un cineasta experto
sino también el regalo del corazón de un creyente. Es el producto
del alma tanto como de la mente.
La película nos hace recorrer cada doloroso
paso del camino que fue desde el Getsemaní al Gólgota. En
esta senda de llantos somos testigos de la audiencia ante
el Sanedrín, la feroz flagelación a manos de los romanos,
la comparescencia ante el gobierno títere del rey Herodes,
el retorno de Cristo a la corte de Pilato y finalmente la
políticamente ventajosa condenación. De ahí en adelante, lo
que resta de la jornada, ahora cargando la cruz, se presenta
a través de los ojos de María, la madre de Cristo, María Magdalena,
y el discípulo Juan.
Intermitentemente,Gibson usa flashbacks para
dar detalles de la vida de Cristoel rescate de María
Magdalena de un apedreamiento casi seguro, la última cena,
el sermón del monte, varias conversaciones con sus discípulos
y la entrada triunfal a Jerusalém. Posiblemente el flashback
más efectivo es el de la madre de Cristo, María.
Después de que Pilato ha condenado a Cristo
a la crucifixión, María trata una vez más de acercarse a su
hijo por última vez, pero la muchedumbre no se lo permite.
Entonces Juan la conduce por callejones tortuosos vecinos
a la via dolorosa por donde Cristo carga la cruz al
Gólgota. En un momento los pasos de los dos se cruzan. María,
la madre de Cristo, respira con dificultad y está grandemente
acongojada. Se recuesta contra una pared para recobrar el
aliento.
Allí María rememora la niñez de Cristo. Lo ve
corriendo y jugando y en una ocasión lastimándose la rodilla.
Deja la cocina para salir corriendo a confortar a su hijo.
"Mamá está aquí", le dice en el flashback, recogiendo
al niño en sus brazos amorosos.
Volviendo al presente, en la intersección donde
descansa, María ve a su hijo tropezar y caer bajo el peso
de la cruenta cruz. Con la misma solicitud maternal otra vez
corre a consolar a su hijo. "Mamá está aquí", casi
se puede oír. Pero la juxtaposición de las dos escenas está
tan cargada emocionalmente que los ojos se llenan de lágrimas
y uno sólo puede oír el latir de su propio corazón.
Cristo llega al calvario, ora por el perdón
de quienes lo crucificaron y exclama "consumado es"
al entregar su último respiro. En una de la escenas finales
María en silencio sostiene a su hijo en sus brazos a medida
que todo paulatinamente se torna negro. Como razonablemente
uno espera, la película concluye en una nota positiva: un
vistaso a la piedra de la tumba que se desliza, la mortaja
vacía y el Cristo resucitado.
Pretender ser objetivo sería deshonesto. No
se puede dar una reseña de esta película como si fuera una
película más. Las películas Titanic y Dioses y generales
también son basadas en hechos históricos. Esas películas presentan
a gente real que en verdad murió. Pero es imposible evaluar
esta película de la misma manera. Uno no puede ser desapasionado,
neutral, distanciado o imparcial cuando mira esta película
y piensa en ellaal menos si uno es cristiano.
Como creyentes, al ver a nuestro Señor azotado
y muerto, nuestros corazones no pueden menos que responder.
Yo quería hacer algo por ayudarlo, rescatarlo, "salvarlo".
Pero debo reconocer que Cristo por voluntad propia dio su
vida. Su crucifixión no fue algo que otros le hicieron. Fue
algo que él permitió, algo a lo cual él se sometió, algo que
él quiso.
Pudo haber hecho una señal con un dedo y legiones
de ángeles lo hubieran rescatado. Pero no lo hizo. No lo hizo
porque quería salvar al mundo.
En varias escenas Gibson concede a los espectadores
una tregua del horror que se descarga sobre Jesús por medio
de enfoques de cerca de María, de María Madgalena o del discípulo
Juan. En sus ojos llorosos uno experimenta la congoja del
momento. En una escena, donde un soldado romano desalmadamente
azota a Cristo, las cámaras cortan para mostrar a María. Ella
está observando la horrible crueldad descargada sobre su hijo,
y se pregunta en arameo: "¿Cómo, cuándo, dónde vas
a dejar que te rescaten de esto?"
Contemplar eso en la gran pantalla me hizo sollozar.
Qué arrepentido me sentí de todas mis quejas! He refunfuñado
por los días llenos de tensión en la oficina. Le he pedido
a Dios por esto y por aquello, renegando por cosas pequeñas,
quejándome por cosas que me pasaron. Como Bruce en la película
Bruce Todopoderoso, he expresado oraciones irreverentes
pidiéndole a Dios que use su poder para simplificar mi vida,
para que sea más llevadera.
Estoy arrepentido. Le agradezco a Dios el haberme
dado la verdadera perspectiva de la vidade lo que verderamente
tiene valor. Salí del cine preguntándome: ¿Cómo podemos
quejarnos de algo después de todo lo que él hizo por nosotros?
¿Cómo podemos estar ansiosos, preocupados, sobrecargados
por algo terrenal después de que Cristo voluntariamente tomó
sobre sí mismo la pena que nos pertenecía?
¿Cuán a menudo una película lo deja a uno
haciéndose este tipo de preguntas?
Tengo amigos que dicen que ya conocen la historia
y no necesitan presenciar tanta violencia. Tengo amigos que
por convicción no ven películas tomando en cuenta lo que Hollywood
regularmente sirve para el consumo público. Tengo amigos sin
convicciones religiosas que no quieren ver esta película temiendo
sus poderes de "manipulación".
Tengo amigos adventistas que consideran malo
ver una película, a menos que sea un video alquilado que pueden
ver en su casa. Tengo amigos adventistas preocupados porque
esta película es la obra de un católico, y no quieren ser
influenciados intelectualmente por posibles sutilezas teológicas.
Tengo amigos adventistas que recibieron un mensaje electrónico
del profesor Samuel Bacchiocchi, y basándose en esa simple
nota rehúsan ver esta película.
Yo, sin embargo, estoy agradecido por haberla
visto. Cuando regresé a casa después de haberla visto por
primera vez, me encontraba tan abrumado que no podía dormir.
Quedé mudo por horas. Finalmente tomé una copia bastante gastada
de una biografía de Jesús recomendada por el bibliotecario
de la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos. Se titula
El Deseado de todas las gentes de Elena White. Leí
dos capítulos: "El Getsemaní" y "El calvario".
Ahí encontré las palabras que expresaban lo
que acababa de experimentar en la película de Gibson!
Era incrediblecomo si los libretistas de Gibson hubieran
leído esos capítulos antes de escribir sus textos. Posiblemente
no lo hicieron. Claramente, sin embargo, White y Gibson fueron
inspirados por el mismo texto evangélico.
La mañana siguiente busqué Isaías 53. Más tarde
fui a ver la película por segunda vez, y las palabras proféticas
me han estado persiguiendo: "
y por sus llagas,
fuimos nosotros curados!"
En mi profesión, las palabras son las herramientas
de trabajo. Escribo, converso, predico y debato. Por algún
tiempo fui un abogado en la corte y ahora soy legislador y
pastor. En ambas oportunidades, después de ver esta película
me quedé completamente sin palabras y en silencio. Fui impactado
más allá de donde podía expresar lo que mi mente y mi corazón
estaban tratando de comprender.
Debo recomendar La pasión del Cristo.
Probablemente esta sea la película más controversial del año.
Ninguna reseña le puede hacer justicia. Hay que experimentarla
por uno mismo. Puede que te guste muchopuede que te
disguste. Pero te prometo que si la ves, no te quedarás indiferente.
comparta este artículo
|