1 | 2 | 3 | 4 | 5

El conflicto de los siglos
por Richard Rice [2]

Esto quiere decir que la rebelión de Lucifer tuvo consecuencias trascendentales. No sólo consiguió que otros se unieran a su rebelión, sino que también consiguió que los cargos que él había levantado contra Dios tuvieran un efecto poderoso en los que no se unieron a su rebelión. Aunque no se habían rebelado, abrigaban profundas dudas acerca del carácter de Dios. Quizá Lucifer tenía razón, se preguntaban, y Dios es en verdad un tirano. ¿Sería posible que estuvieran sirviendo a Dios sólo por ignorancia? Quizá la miseria humana se debía a la mala administración divina, o, peor aún, a la crueldad divina.

Si bien el embate abierto de Lucifer contra Dios fracasó, de todos modos obtuvo una parcial victoria. Sus acusaciones pusieron a Dios en una encrucijada. Si destruía a Lucifer, las acusaciones del Diablo quedaban confirmadas. Dios sería visto como lo que Lucifer decía que era, un déspota que mantiene a sus criaturas sumisas escondiendo su verdadero carácter. Por lo tanto, en vez de destruir a Lucifer, Dios tuvo que dejarle vivir. La única manera de desalojar las dudas del universo que observa el drama divino era permitir que los principios de la rebeldía maduraran hasta que sus consecuencias autodestructoras quedaran expuestas a la vista de todos.

La cuestión central en el conflicto cósmico es pues el carácter de Dios, o, más precisamente, cómo las criaturas perciben a Dios. Para que el conflicto termine, Dios debe no sólo erradicar el mal, sino que debe hacerlo de manera abiertamente consistente con el amor. Lo que el universo de observadores necesita es un despliege “en vivo” de la naturaleza del pecado y del carácter de Dios.

Cuando las huestes de ángeles no caídos finalmente vean que las acusaciones de Lucifer no tienen fundamento, que Dios es soberanamente amoroso y digno de adoración, la causa de Satanás habrá perdido sus simpatizantes y Dios podrá finalmente destruirla. A fin de proveer “una base eterna de seguridad”, Dios le dio a Satanás tiempo para desarrollar sus principios “para que sean vistos por el universo celestial”.7

El plan de salvación es la respuesta de Dios a las acusaciones de Satanás. La encarnación y la crucifixión del Hijo de Dios manifiestan claramente el amor de Dios y demuestran que las acusaciones de Satanás contra Dios son mentiras. El dominio fundado en la crueldad y la tiranía es el suyo. Sus acusaciones contra Dios son la proyección de sus cualidades.

Para Elena White, la cruz fue el momento decisivo en el conflicto de los siglos, y de beneficio para todo el universo. Antes de la muerte de Cristo, el engaño de Satanás era tan efectivo que ninguna criatura comprendía plenamente la naturaleza de su rebelión. Pero su hostilidad para con Cristo desenmascaró a Satanás y lo reveló como asesino.

Cuando él derramó la sangre del Hijo de Dios, “el último eslabón de simpatía entre Satanás y el mundo celestial fue roto”. De manera que, “todo el cielo triunfó en la victoria del Salvador. Satanás fue derrotado, y supo que su reino estaba perdido”. A pesar de todo, sin embargo, el universo que observaba todavía tenía cosas que aprender, asi que el conflicto continúa. “En ese momento, los ángeles aun no entendían todo lo que el conflicto involucraba”.8 A medida que la historia humana sigue su curso, sin embargo, la naturaleza de la rebelión será plenamente entendida, y cuando esto suceda, Dios erradicará el pecado para siempre. “Satanás y todos los que se han unido con él en la rebelión serán cortados. El pecado y los pecadores perecerán, raíz y rama”.9

De esta manera, el concepto del conflicto de los siglos explica el juicio final. Muestra que la destrucción de los impíos “no es un acto de fuerza arbitraria de parte de Dios. Los que rechazan su misericordia siegan lo que sembraron”.10 El juicio final no es el despliegue de la venganza divina, sino el destino natural de quienes se desligan de la fuente de toda vida.

Dios no podía destruir a Satanás y sus huestes al comienzo del conflicto sin dejar dudas en las mentes de los observadores del universo. Cuando el plan de la redención haya sido llevado a cabo, el carácter de Dios habrá sido manifestado a todas las criaturas inteligentes. “Entonces el exterminio del pecado vindicará el amor de Dios”.11

En Elena White tenemos, entonces, enfáticamente una teodicea luciférica.12 El Diablo no es sólo un aspecto de su explicación del problema del mal; es el centro mismo de ella. El fue quien instigó un conflicto de proporciones cósmicas y quien es responsable por todo el mal y el sufrimiento. Lleva la culpa por todos los males que experimentamos. A la vez, el sufrimiento humano cumple un propósito importante: Contribuye al drama cósmico que finalmente vindicará el carácter de Dios y asegurará la tranquilidad eterna del universo.

Como teodicea, ¿qué representa el conflicto de los siglos? ¿Cómo se compara esta narrativa de la historia universal con otras teodiceas? Para poner de relieve su alineamiento, resultará provechoso compararla con otras opciones en materia de teodicea presentadas por John Hick.13

La teodicea de Elena White comparada

En ciertos aspectos, Elena White ve al mal tanto a la manera agustiniana como a la ireneana. Concordando con Agustín de Hipona, afirma lo absurdo del pecado y atribuye su origen al ejercicio del libre albedrío. Al igual de Ireneo de Lyon, enfatiza el desarrollo del carácter y considera que el mal provee valiosas experiencias de aprendizaje.

Un elemento agustiniano es la idea de que el mal se originó en la caída histórica de la perfección, más precisamente, la caída del nivel más elevado de la perfección creada. Otro es la idea de que el pecado es inexplicable e incomprensible. Ella afirma: “El pecado es un intruso y no hay razón que pueda explicar su presencia. Es algo misterioso e inexplicable”.14

Encontramos un tercer elemento agustiniano en el valor que Elena White da al libre albedrío de las criaturas. Según ella, un universo poblado de seres moralmente libres es superior a uno con seres sin esa libertad. “Dios quiere que todas sus criaturas le rindan un servicio de amor y un homenaje que provenga de la apreciación inteligente de su carácter. No le agrada la sumisión forzosa, y da a todos libertad para que le sirvan voluntariamente”.15

Referencias

7. Elena G. de White, El deseado de todas las gentes (Mountain View, Calif.: Publicaciones Interamericanas, 1955), 706–10.
8. Ibid., 706–10.
9. Ibid., 712.
10. Ibid.
11. Ibid., 713.
12. Más aun, Elena White también nos provée una teología luciférica. El Diablo juega un papel principal en todas las doctrinas centrales de la fe cristiana, incluyendo la creación, la salvación, y los eventos finales. Su enfoque desmiente la opinion de Jeffrey Burton Russell. Según él, “la creencia en la existencia del Diablo no es parte del corazón del cristianismo”. Russell, Mephistopheles: The Devil in the Modern World [Mefistófeles: El Diablo en el mundo moderno] (Ithaca, N.Y.: Cornell University Press), 299.
El libro de John Hick, Evil and the God of Love [El mal y el Dios de amor], ed. rev.(New York: Harper and Row, 1978), ofrece la más influyente presentación del problema del mal que apareciera en el siglo veinte. Sintetiza dos respuestas al problema: la teodicea de San Agustín, que es esencialmente la defensa del libre albedrío en sus diferentes formas, y la teodicea de San Ireneo, la perspectiva preferida por Hick, que enfatiza las contribuciones hechas por el sufrimiento para el desarrollo del carácter, o “la formación del alma”.
14. White, El conflicto de los siglos, 546–47.
15. Ibid., 547.

comparta este artículo

 

© 2005 Spectrum/AAF

Spectrum and the Association of Adventist Forums depend upon donations to defray the cost of publishing this and other features. Contributions, which in the United States are deductible from taxable income, can be made online at preset amounts, via fax or mail using an order form, or by making telephone contact with the Spectrum office.

 

 

Spectrum Home

AAF | About AAF | Chapters | Calendar | Sponsorship
Spectrum Magazine | About Spectrum | Current Issue | Archives | Authors | Subscribe
Online Community |
Featured Columns | Sabbath School | Reviews | Interactive | Authors
Café Hispano | Artículos Publicados | Escuela Sabática
Store

Feedback | Contact Us

© Copyright 2005 Association of Adventist Forums